Emboscada

Tu cama es como un campo de batalla
con olor a sexo, con sabor a mar,
donde las lenguas recorren trincheras 
y las miradas disparan a matar.

Embestidas de hormonas y gemidos,
descargas de vida que se encadenan
hasta un alto el fuego provisional.

Y mientras te miro soñar dormido
hay un intruso en mi alma que acecha,
trama y prepara tu rendición final.