El significado de «memento mori,» una frase en latín poco conocida, es el de «recuerda morir» o «recuerda que morirás.» Esta frase quizás no es tan popular como la que casi todo el mundo conoce, la célebre y literaria «carpe diem,» disfruta del día. Tradicionalmente se ha traducido como «recuerda que morirás» aunque si sabes un poco de latín recordarás que «mori» es el infinitivo del verbo deponente morior (morir), por lo tanto la traducción correcta debería ser «recuerda morir» es decir, recuerda aprender o prepararte para morir. Más adelante exploraremos las sutiles diferencias.

La vida es una sola y aunque cueste creerlo, hoy en día muchas personas parecen olvidarlo.

Es verdad que esta frase a primera vista esta frase parece bastante triste porque nadie quiere morir. No obstante, todo depende de la perspectiva con la que te acerques a la frase y su significado ya que con frecuencia se malinterpreta su significado. Lo cierto es que podemos usar esta frase con una función maravillosa y tomarla como filosofía de vida porque realmente recordar a la muerte puede generar una serie de efectos positivos. Dichos efectos pueden hacer que la existencia de una persona cambie por completo y ayuda a disfrutar de la vida con plena consciencia.

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¿Quién dijo «Memento Mori»?

En la antigua Roma, el Senado tenía terminantemente prohibido que los ejércitos victoriosos romanos entraran en la capital. Cuando un general volvía tras una campaña de victorias militares, el protocolo solo le permitía que él, su guardia personal, y algunos músicos hicieran la entrada triunfal en la ciudad imperial. Durante el recorrido por las calles de Roma el líder victorioso recibía como único premio un solitario esclavo y una simple corona de laurel.

Situado a un paso detrás del general, en un imposiblemente discreto segundo plano, el esclavo mantenía a pulso la corona de laurel sobre la cabeza del triunfador, sin tocarle. En plena euforia de sus conciudadanos, en el momento más álgido de los vítores de la plebe, la misión del siervo era la de acercarse al militar y susurrarle al oído «Respice post te! Hominem te esse memento! Memento Mori!» («¡Mira tras de ti! Recuerda, que solo eres un hombre! Recuerda que morirás!»).

El hecho de que este esclavo o siervo dijera esta frase al oído del laureado le ayudaba a sobrellevar la «fama» del momento y le protegía contra un exceso de orgullo que le hiciera olvidar que todos los placeres y cosas buenas no son eternos. Hay que estar preparado también para los fracasos, las tristezas y el dolor y así dar aún más valor a los momentos álgidos de felicidad como el que experimentaba el general victorioso y reconocido públicamente. ¡Y por supuesto, «memento mori» es un gran antídoto contra la vanidad excesiva!

La legendaria frase «recuerda que morirás», o «memento mori» en latín, nos recuerda que como seres vivos solamente tenemos dos certidumbres: nacemos y morimos.  

Más tarde se añadió a las meditaciones de los monjes benedictinos cuando estaban solos en sus celdas. Eso les ayudaba a recordar la muerte todos los días, no como algo morboso sino como un medio para tener presente que esta vida es pasajera y que lo más importante es ganar el cielo.

Algunas órdenes religiosas han construido varias iglesias y criptas decoradas con alusiones a la muerte para que los visitantes experimenten el “memento mori”. En estos templos se encuentran capillas subterráneas cuyas paredes están cubiertas con los esqueletos de los frailes fallecidos. Un ejemplo es el Osario de Sedlec (Praga, República Checa), decorada con los restos de 40 mil personas; y la Capilla de los Huesos en Évora, Portugal.

Foto: Flickr Nan palmero (CC-BY-2.0)

Realmente la meditación sobre la muerte es algo que ya llevaban cientos de años haciendo en oriente los budistas. De hecho para los budistas acercarnos a la muerte y contemplarla (ayudando a moribundos) o meditar en ella nos permite vivir una vida más feliz, plena y con más significado.

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Significado Memento mori: Una frase lúgubre con un poderoso significado

El significado de Memento Mori es muy sutil y con frecuencia no se profundiza lo suficiente en su significado y se asocia a «carpe diem» como otro himno más para el disfrute de la vida. Pero no es exactamente así ya que Memento Mori añade otro aspecto muy importante al significado. Este frase-recordatorio (que muchos llevamos tatuada en la piel para recordarla cada día) tiene una doble función:

  1. Obligarte a ser consciente de tu mortalidad y de la finitud de la vida tal y como la conocemos para así exprimir y vivir con plenitud cada segundo de esta. (Significado tradicional de «carpe diem»)
  2. Hacerte reflexionar sobre la muerte y prepararte para la divinización del alma, muriendo cada día, experimentando el despojarte de lo que te rodea de forma literal o metafórica.

En primera instancia parece que no es muy lógico interpretarla como recuerda morir (porque uno no puede recordar que uno va a morir, pues es parte del futuro), y todo el mundo tendrá que cumplir con la muerte cuando le llegue su hora, lo quiera o no. No obstante, y entendiendo presente que la muerte no se concibe como el final absoluto, sino como un suceso de máxima significación, sí podría tener un lógico sentido de «recuerda morir», es decir, «aprende a morir» porque tarde o temprano te llegará, no lo olvides.

No obstante, todo ser vivo morirá y nada puede cambiarlo, aun así, memento mori no es una frase para deprimirse.

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El miedo y el actual olvido consciente de la muerte

Hay muchas personas que rechazan por sistema pensar en la muerte y recordar que un día se morirán. Prefieren vivir de espaldas a la muerte y de todo lo relacionado con ésta como intentar no pensar en la muerte o enfermedades graves de personas cercanas pues eso les provoca mucho sufrimiento. De hecho, todos lo pasamos mal cuando tenemos que ir a un funeral o a visitar a un enfermo moribundo.

En el día a día la mayoría de las personas se dedican a hacer muchas cosas con el objetivo de garantizar su futuro. Para ello, la gente se pasa muchos años estudiando o trabajando durante largas y agotadoras jornadas siempre pensando en mejorar y lograr más cosas. Al final, entran en una especie de “bucle” que los hace olvidar que la vida hay que disfrutarla hoy porque mañana puede ser tarde.

Probablemente, uno de los deseos más frecuentes que pediría un ser humano ante una lámpara de Aladino sería vencer a la muerte y ser inmortal. Este deseo ha plagado casi todos los aspectos de la existencia humana, en los progresos médicos, tecnológicos, en el arte y la literatura, etc. Es un tema recurrente y universal que ha preocupado y seguirá estando presente en las reflexiones de los seres humanos sobre su propia existencia.

La vida acelerada que solemos llevar nos hace creer que siempre tendremos tiempo para todo o que habrá un mañana para “empezar” o “continuar». Realmente muchos de nosotros vamos por la vida aplazando lo que os gustaría hacer porque esperamos mejores circunstancias. Inconscientemente creemos que somos seres inmortales y que nos queda tiempo de sobra para hacer de todo. Pero lo único inmortal que tenemos es nuestra alma.

Especialmente el mundo occidental vive de espaldas a la muerte porque tiene miedo. El miedo a morir es algo ancestral y único en la especie humana, única especie que es consciente de su futuro final. Este miedo puede llegar a convertirse en un trastorno severo que llamamos «tanatofobia», una forma de ansiedad caracterizada por un miedo a la propia muerte o al proceso de morir.

Realmente todo nuestro mundo daría un vuelco si supiéramos que mañana, o la semana o el mes que viene vamos a morir. Entonces seríamos conscientes de la suerte que hemos tenido de estar vivos. El mero hecho de contemplar esa posibilidad te hace reflexionar sobre tu propia vida. ¿Si mañana fuera el día de tu muerte, habría valido la pena todo lo que viviste? o mejor aún ¿Si mañana mueres, habrás hecho todo lo que te hace feliz? 

Meditar en la muerte para vencerla

Los budistas, por ejemplo, llevan miles de años practicando el modo de vencer el miedo a la muerte con la doble función antes mencionada: disfrutar de la vida y prepararnos para lo que nos espera al final de ésta. Pero también las civilizaciones antiguas y corrientes filosóficas como el estoicismo tomaron este concepto de «memento mori» como algo esencial en su actitud hacia la vida.

Cuando recordamos morir cada día, somos plenamente conscientes de los apegos que tenemos hacia las cosas materiales, hacia las personas, hacia el placer o el dolor, e incluso hacia nuestros propios hábitos.

Una vez somos conscientes de esos apegos es un ejercicio maravilloso desapegarnos de todo ello durante unos momentos para experimentar lo que significa «cambiar de piel,» dejar atrás nuestros miedos y también nuestras futiles ambiciones humanas para sentirnos de repente ligeros como una pluma. Prepararnos para esa sensación es la mejor preparación para la muerte (sabemos que llega sin avisar) y la mejor forma de vivir con total plenitud nuestra vida diaria.

La preparación para la muerte desde la antigüedad

Los egipcios eran muy cinscientes del peso que tenía la muerte y consideraban la muerte terrenal como una interrupción temporal. El ser humano tenía la posibilidad de vivir eternamente si pasaba el juicio de Osiris según sus acciones. Un juicio que valoraba la rectitud y virtuosidad de la persona. Para Platón la filosofía era fundamentalmente la preparación para la muerte, una educación para morir y elevar al alma en la muerte.

Recordar morir en vida -separar el alma de la pesadez mundana- era un primer paso para recordar en la muerte la eternidad de las formas divinas que el alma había contemplado originalmente. Recordar morir todos los días es lo que permite que cuando llegue la muerte seamos capaces de desprendernos. Los antiguos sabios de oriente y occidente eran sabedores de que prepararse para la muerte era fundamental para que al llegar la hora de la muerte este tránsito no fuera traumático.

Significado Memento Mori: El primer mandamiento del estoicismo

El emperador Marco Aurelio fue uno de los grandes filósofos estoicos y sus escritos han vuelto a ponerse de moda. Cuando habla de la muerte ya trasmite la idea de la aceptación que veremos a continuación. Es un aceptación de algo natural, propio de nuestra naturaleza efímera e impermanente.

«No desdeñes la muerte; antes bien, acógela gustosamente, en la convicción de que ésta también es una de las cosas que la naturaleza quiere. Porque cual es la juventud, la vejez, el crecimiento, la plenitud de la vida, el salir los dientes, la barba, las canas, la fecundación, la preñez, el alumbramiento y las demás actividades naturales que llevan las estaciones de la vida, tal es también tu propia disolución.

Por consiguiente, es propio de un hombre dotado de razón comportarse ante la muerte no con hostilidad, ni con vehemencia, ni con orgullo, sino aguardarla como una más de las actividades naturales. Y, al igual que tú aguardas el momento en que salga del vientre de tu mujer el recién nacido, así también aguarda la hora en que tu alma se desprenderá de esa envoltura.“

Fuente: https://citas.in/frases/818145-marco-aurelio-no-desdenes-la-muerte-antes-bien-acogela-gustosa/

Si quieres saber más sobre los escritos de Marco Aurelio aquí tienes Meditaciones Marco Aurelio: Resumen

Memento Mori: Una Filosofía para vivir

A todos nos da miedo hablar sobre la muerte. El sentimiento de pavor que sentimos la mayor parte del tiempo al hablar de éste tema se debe a que nuestro cerebro está diseñado para hacernos sobrevivir. El tocar este tema hace que nuestra mente se active y empiece a buscar formas de supervivencia. Pero ¿Cómo podríamos utilizar esto a nuestro favor y vivir cada día al máximo y motivados?

La filosofía del «memento mori» implica por un lado la aceptación de que no somos seres inmortales y que la muerte está a la vuelta de la esquina y por otro lado la segunda fase que es pasar a la acción y actuar en consecuencia con cambios en nuestra vida.

La aceptación

La aceptación no es solo tener presente la muerte ya que mucha gente de hecho pueden tener la muerte en la cabeza todo el tiempo (hasta llegar al trastorno) pero sin llegar a aceptarla. Para evitar el miedo tenemos que aceptar primero que somos mortales y que la muerte puede ser inminente por lo que no podemos aplazar lo importante que tengamos que hacer. Para ayudarnos en este proceso hemos de ser conscientes todo el tiempo de que realmente nada es permanente en la vida y de que nada físico es eterno.

La acción

Una vez hemos logrado la aceptación de la muerte el miedo se desvanece. Pero puede que sigamos tristes o desmotivados ante la realidad y ello tiene el riesgo de llevarnos a una especie de «crisis existencial.» Para evitarlo debemos pasar a la acción y aprovechar el momento para definir nuestro objetivo en la vida y nuestros valores y prioridades.  Lo más fácil es recordar la aceptación previa para vivir como si no hubiera mañana. El recordatorio mental sería de esta manera:

Recuerda que un día, que puede ser mañana vas a morir. Nada es permanente, lo mismo no hay para mí un mañana así que voy a vivir este momento, este día y ser plenamente consciente de que estoy vivo y puedo hacer muchas cosas. No es otra cosa que aplicarse el «carpe diem,» pero no se puede negar que si existe una aceptación previa con el «memento mori» los efectos en tu vida son significativamente más poderosos.

De este modo comenzaremos a valorar y a aprovechar mucho más nuestro tiempo y seremos más reticentes a perder nuestro valioso tiempo haciendo cosas que no nos apetecen o estando con personas que no nos llenan. Otra cosa maravillosa es que dejas de hacer tantos planes a largo plazo y disfrutas mucho más de tomar de decisiones para el día de hoy, y así disfrutas más de la vida.

Esta filosofía está ciertamente muy unida con el Mindfulness y vivir con conciencia plena, un estado de conciencia donde todo está basado en el presente. El pasado solo nos atormenta o nos lastra y el futuro es incierto o incluso puede no llegar nunca. Así que hay que dejar de malgastar la vida en banalidades y asuntos que no nos aportan nada positivo. Hay que aprovechar cada ocasión, cada momento y vivirlos al máximo.

Tenemos la gran oportunidad de vivir nuestro presente de la mejor forma, como deseamos, sean cuales sean nuestras circunstancias, porque la actitud positiva ante la vida solo depende de nosotros.

Algunos consejos que nos ayudan a aplicarnos esta filosofía vitalista son:

  • Valora la vida y lo que verdaderamente importa.

Disfruta de tiempo de calidad con la familia, cuida de tu salud y de tu alimentación para prevenir enfermedades. No pospongas esas citas con los amigos/as que quieres y que te aportan energía y momentos de felicidad. No renuncies a trabajar en algo que realmente te guste.

  • Reduce los problemas al mínimo.

No te crees problemas añadidos con pensamientos negativos ni te molestes por cosas sin importancia. Cuando algo te preocupe piensa ¿Dentro de una semana/un mes/ un año esto seguirá siendo importante? ¿Puedo hacer algo por solucionarlo o simplemente no está en mano que ocurra/no ocurra? Si no está en mi mando y dentro de un tiempo será algo que habré olvidado por su nimiedad, no merece que pierda mi tiempo sufriendo o preocupándome por ello. Sentirse bien conmigo misma siempre debe ser una prioridad.

Memento Mori significado personal y tatuaje:

La imagen superior es el tatuaje que tengo en la parte interna de mi brazo izquierdo, justo por encima de la muñeca y antes de llegar al codo. El lugar del tatuaje es el que es más visible para mí, para que pueda verlo constantemente y sin esfuerzo alguno. Así, cada vez que la vida se acelera demasiado y comienzo a perder el norte de las cosas o mis pensamientos se descontrolan, lo miro y paro. Entonces repaso ideas fundamentales: un día esta vida terminará así que disfruta plenamente de estar viva, de las personas y cosas realmente importantes y valiosas.

Mi tatuaje incluye el dibujo de unas olas unidas a las palabras porque hace unos años tuve una experiencia traumática de casi morir ahogada en el mar. De hecho estuve unos diez minutos con el corazón parado hasta que pudieron hacerme las maniobras de reanimación y devolverme a la vida. Tuve lo que se conoce una ECM o Experiencia Cercana a la Muerte que solo hizo despertar en mí una nueva forma de ver la vida.

Es una gran verdad que algunas desgracias a la larga resultan ser oportunidades maravillosas que te cambian la vida a mejor y para mí así fue.

No desaproveches tu tiempo y esta maravillosa oportunidad que te da la vida cada día. Incluso en los días malos o cuando llega la enfermedad y la tristeza, hemos de vivirlas sabiendo que es una parte más de la vida y son momentos muy importantes porque es en los que más se aprende y te ayudan a hacerte más fuerte.

Para mí, este tatuaje tiene todo el significado que ha quedado plasmado en esta entrada y que supone sin duda una filosofía de vida con unos principios e ideas positivas que también están integradas en la frase. Hay otros tatuajes muy curiosos sobre «memento mori» como este que combina en un solo tatuaje dos frases: «memento mori» si se lee desde un lado, y «memento vivere» (vivir el momento) si se lee desde el lado opuesto. Aunque a mí obviamente me gusta más el mío 🙂

Memento Mori: Significado tras la pandemia de covid19

Por culpa de la pandemia la expresión memento mori ha cobrado aún más importancia para todas las personas, no solo para las que ya habíamos aceptado nuestra condición mortal y perenne. Muchas personas han muerto, jóvenes y adultos que tenían la vida por delante. Esto nos hace pararnos y reflexionar sobre nuestra propia vida y si realmente estamos aprovechándola o simplemente dejándola pasar.

Esto solo hace que realmente reflexionemos sobre el significado de memento mori y por qué es fundamental aplicarlo. El miedo a morir es algo natural en cualquier persona, no es fácil pensar en que los seres queridos y nosotros vamos a morir. La idea es reflexionar acerca de lo importante que es la vida y la suerte que muchos tienen y tenemos de seguir vivos. No importa que ocurran situaciones difíciles, perder a un ser querido es desgarrador. Pero más triste es dejar que la vida se nos escape de las manos sin haber logrado o haberos realizado como personas, como hijos/as, como madre/padre y como amigos.

Video entrevista a Frank Ostaseski:

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