Al abordar el tema de la violencia de género en adolescentes, se siguen escuchando algunas ideas falsas o distorsionadas sobre la violencia o sobre la igualdad entre chicos y chicas, que poco favorecen su erradicación

FALSAS IDEAS SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN ADOLESCENTES Y JÓVENES

Esto no les pasa a chicos y chicas jóvenes:

• Los estudios y estadísticas muestran que la violencia de género se produce en todas las edades. Casi la tercera parte de las víctimas son chicas menores de 30 años.

Las discusiones son normales, no tienen importancia a estas edades:

• Las discusiones y diferencias pueden ser normales, la violencia no.

• Es en estas edades cuando hay que aprender a resolver los conflictos en igualdad y desde el diálogo

Le trata fatal, pero es ella la que no quiere dejarlo de ninguna manera:

• No debemos olvidar los efectos del amor romántico, ni los mandatos sociales (ya presentes a estas edades) que hombres y mujeres recibimos de manera diferenciada sobre el amor y las relaciones de pareja, que hacen que fácilmente las chicas crean que deben ceder, perdonar, aguantar cualquier cosa por amor

Los dos se enfadan igual, los dos se pelean por igual:

• Aunque es verdad que en parejas jóvenes hay algunos comportamientos de control e incluso violentos que pueden ser similares, es una realidad que sus motivaciones y el efecto que producen son diferentes. En general, la violencia de los chicos tiene intención de controlar, de intimidar, para dejar claro quien manda

Son cosas suyas, ya se arreglarán:

• Una pareja debe saber resolver los conflictos y dificultades que les van surgiendo. Pero los problemas de pareja son distintos de la violencia de género. En ésta hay una parte que no pretende negociar la solución sino imponerla desde unos estereotipos sexistas

La desigualdad es cosa del pasado:

• Es verdad que nuestra sociedad ha cambiado, pero todavía persisten ideas y actitudes sexistas, así como roles diferenciados para chicos y chicas

¿QUÉ PODEMOS HACER EN EL CENTRO Y/O EN EL AULA?

  • Adoptar como centro un manifiesto de rechazo a la violencia, al sexismo y a la violencia de género
  • Recoger en el proyecto educativo de centro, así como en los planes de acción tutorial, la igualdad y la prevención de la violencia de género
  • No ignorar ideas y actitudes sexistas que se pueden producir en el Centro o en el aula
  • Señalar e identificar determinadas conductas “normalizadas”, como señales de violencia
  • Aportar mensajes positivos hacia la igualdad
  • Aumentar la visibilidad de las mujeres en el curriculum, haciéndolas presentes en los contenidos estudiados, aunque no estén presentes en los libros de texto y materiales utilizados. Explicar las razones de su ausencia en las distintas materias y campos de estudio
  • Hacer un uso no sexista del lenguaje, tanto en las clases impartidas, como en las comunicaciones del centro y en la interrelación con el alumnado
  • Propiciar experiencias de trabajo y convivencia en grupos mixtos que resulten satisfactorias para chicos y chicas
  • Trabajar en el aprendizaje de resolución pacífica de los conflictos
  • Implantar programas de educación afectivo-sexual desde la igualdad
  • Ampliar el abanico de roles que chicos y chicas pueden desempeñar en la vida, desde la diversidad, sin necesidad de responder a un único patrón de hombre o mujer
  • Favorecer la construcción de una identidad no sexista y no violenta. La construcción de la identidad en la adolescencia adquiere un papel prioritario, por eso, es fundamental ayudarles a incorporar valores básicos de igualdad y no violencia
  • Favorecer cambios cognitivos, afectivos y conductuales que ayuden a superar los componentes del sexismo y la violencia
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ANTE SITUACIONES DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Es difícil que una chica cuente lo que le está pasando con su “novio” porque no le da importancia a sus comportamientos o también puede pensar que ella hace lo mismo, le da vergüenza, tiene miedo de lo que le pueda pasar, no quiere terminar la relación, cree que puede controlar lo que pasa… Es más fácil que sean las amigas o compañeras las que digan algo sobre ella o cuenten cosas que le están pasando y pregunten cómo le pueden ayudar. En ocasiones nos pueden llegar informaciones del barrio o de otros padres o madres o podemos ver determinadas situaciones en la salida y entrada de clase o en los recreos. Lo importante es no pensar que son “cosas de críos”. Los estudios muestran que el maltrato puede empezar en las primeras relaciones amorosas y que suele pasar desapercibido. También que el aprendizaje en estas primeras relaciones determinará cómo serán sus relaciones de pareja en el futuro.

Señales que pueden ayudarnos a saber si estamos ante una relación de maltrato:

Quiere saber qué haces y con quién estás en todo momento •

Controla tus mensajes o llamadas de móvil, redes sociales, correo electrónico…

Te exige u obliga a cambiar tu forma de vestir o de arreglarte

No valora tus actividades, estudios o proyectos, incluso intenta que los abandones

Es celoso. Te acusa de arreglarte para otros e incluso de serle infiel

Utiliza el chantaje emocional para conseguir lo que quiere (“Si me quisieras…” , “sin ti…”)

Nunca pide perdón, ni asume la responsabilidad sobre sus errores

Él es quien decide qué hacer, dónde y con quién quedar

Te impide relacionarse con tus amigas y sobre todo con tus amigos •

Se burla o te avergüenza delante de los demás

Te hace sentir culpable

Se enfada por cualquier cosa y deja de hablarte

Te asusta cuando se enfada y puede llegar a ser violento

Amenaza

Te ha forzado a mantener relaciones sexuales

Ha roto objetos que aprecias u otros objetos en tu presencia

Te ha pegado


No todas estas señales tienen la misma gravedad, pero es necesario conocer que la violencia de género empieza con conductas de dominio y control que pasan desapercibidas, que no se les da importancia y de esa forma se van normalizando en la relación. Poco a poco las conductas se irán agravando y para cuando el maltrato es claramente perceptible como tal, la chica se encuentra ya atrapada en la violencia de género.

Una vez se ha detectado que existen indicios de que existe violencia de género:

Habla con ella

Intentar darle confianza para hablar, sin criticar ni juzgar, entendiendo lo difícil que le resulta hablar de esto

  • Tener paciencia, respetar sus tiempos y sus contradicciones
  • Creer lo que cuenta, sin necesidad de obtener detalles o un relato completo • Animarla a que hable con sus amistades y/o familia
  • No insistir en que corte la relación
  • Ayudarle a reflexionar sobre su relación: ¿es feliz en ella?, ¿se encuentra a gusto con él?, ¿puede mostrarse como es?, ¿pasa más ratos malos o buenos?, ¿desearía esa relación para su mejor amiga o su hermana?…
  • Ofrecerse para contactar o acompañar a un servicio especializado
  • Ante situaciones de violencia física o amenazas o riesgo importantes, pensar en hablar con la familia y/o contactar con servicios especializados

Habla con él

Cuando se conoce una situación de violencia de género, se sabe de determinados comportamientos en una pareja o una alumna cuenta lo que le está pasando con su novio, es importante la actuación con él, siempre que sea posible, por ejemplo, si es alumno del mismo centro o si es posible acceder a él (lo ha sido recientemente). Hay que partir de la idea de que la violencia nunca está justificada: es elección y responsabilidad de quienes la ejercen. Y son éstos quienes deben cambiar sus ideas, actitudes y conductas. La violencia contra las mujeres terminará cuando deje de haber hombres que se sienten con el derecho a ejercerla.

  • Habla con él sobre la igualdad como una cuestión de justicia, ¿debe haber “privilegios” para unos y “desventajas” para otras?
  • Intenta analizar con él situaciones de sexismo y desigualdad, viéndolas en otras mujeres significativas para él, distintas a su novia
  • Cuestiona sus ideas sobre las relaciones, su papel como hombre y la pareja que va a construir desde esas ideas
  • Es una buen idea darle a conocer las consecuencias legales de su comportamiento Es necesario ver nuevos modelos de masculinidad, que modifiquen las relaciones entre hombres y mujeres y las establezcan desde la igualdad.